Toma, claro que los blogs no deberían salir en google.
Los blogs hacen que todo el mundo con acceso a un ordenador y con escasa vida sexual se crea novelista, filósofo, crítico musical o simplemente alguien con algo que decir. Y lo que es peor, luego se piensan que eso que escriben le puede interesar a alguien. Y claro, luego viene un chaval que tiene que hacer un trabajo para clase de ética sobre, por ejemplo, "La influencia de King Crimson en la música rock del Siglo XXI", se pone a buscar información en internet y se encuentra con cosas como "Led Zeppelin son una mierda de grupo" o "Mogwai son hardcore-rap", y claro, lo ponen en su trabajo y le suspenden.
¿De quién es la culpa?
De hecho pasa exactamente lo mismo con la píldora del día después. Los chavales se ponen a buscar tralará y terminan creyéndose tralarí. Sabéis lo que quiero decir, ¿no?
Hablando de escasez de vida sexual. Este sábado 30 pincho en el Fotomatón (después del conciertazo de SKEjBY y Los Persons). Yo pensaba que con mis cuatro discos y cuatro temillas bajados para la ocasión iba a ser el rey del pollo frito, pero ayer se me ocurrió pedir consejo a mi ciber-berraca, que me mandó una lista de temas, me los bajé anoche, los estoy escuchando hoy, y groarr. Repito: groarr. Como siga escuchando todo esto en repeat voy a tener que ir a la mesa del jefe a preguntarle que quién es el que pasa farlopa en esta oficina.
Ejemplos de los que me ha pasado ella: 1, 2, 3, 4, 5, 6...
Sumemos a eso ejemplos que se me han ocurrido a mi solito: 1, 2, 3, (brutal el número 3 ¿eh?), 4, 5, 6, 7...
La cosa pinta bien, ¿no?
Los tres recuerdos que más me averguenzan en mi vida son:
1- La carta de siete folios (por las dos caras) que le mandé a aquella chica en 1º de BUP que por lo visto leyó todo el instituto.
2- El día que me puse a contar a gritos detalles sobre cierta experiencia de sexo oral sin darme cuenta de que me estaba oyendo hasta la última persona de aquella fiesta.
3- Echarme a llorar delante de todo el mundo después recibir aquel gol en aquella final en la que estaba yo de portero.
Los tres recuerdos de los que más me enorgullezco:
1- Aprobar Lógica con un 7, y gracias a eso licenciarme en Humanidades.
2- Compartir escenario con Danny Yoghourt, de Yoghourt Daze y con Malparaíso.
3- Aquel beso en Cibeles.
Estos tres recuerdos me demuestran la enorme fuerza de voluntad que tengo. Siendo ya muy pequeño en un campamento Scout hubo un monitor que me dijo en su día: tu lema es "quien la sigue, la consigue", ¿no?. Y por lo visto de manera subconsciente esa ha sido mi filosofía de vida desde entonces hasta hoy.
¿Qué coño hago contando estas cosas en mi blog?
Hablemos de algo serio. Hablemos de Wilco.
Mejor no, no hablemos de Wilco. ¿Qué más se puede decir de Wilco?
Voy a esperar a cobrar, voy a meterme en Amazon y en play.com y me voy a comprar los nuevos discos de The Decemberist y de Wilco sin siquiera habérmelos bajado antes ni haber esuchado nada. Tengo tan claro que me van a flipar que ni me lo planteo.
Posiblemente me compre también los cuatro primeros de Mötley Crüe.
Y las tres primeras pelis de Michel Gondry.
Y la entrada para Paredes de Coura.
Y blablabla.
(Esta mañana en mi otro curro he subido a la web la foto de un mono).
Este sábado, mientras medio país esté viendo a Sonic Youth y a Neil Young y el otro medio esté practicando sexo desenfrenado en sus casas, yo estaré pinchando en un bar de Madrid.
Bueno, pinchar, lo que se dice "pinchar" no. Por mucho que yo vaya como Raruno DJ, de DJ no tengo nada, yo lo que voy a hacer va a ser empalmar canciones, cosa que no requiere ninguna habilidad ni técnica ni nada. Como mucho algo de buen gusto (de lo que ando sobrado), pero a veces ni siquiera.
La verdad es que es un buen rollo. Yo tengo claro que estoy en este mundo para compartir la música con la gente. Una forma de hacerlo es teniendo un blog. Pero claro, tener un blog es algo así como hacer un agujero en la pared de tu cuarto para que la gente pueda observarte mientras te masturbas. La otra opción es pinchar en un bar, es decir, poner canciones para la gente, para que bailen, se emborrachen, que lo pasen bien, etc. Vamos, como echar un polvo con ellos.
Llevo toda la semana con un cuadernito en el que voy apuntando temas que se me ocurren o que me recomiendan, y creo que se me va a dar bien. Además voy hilando temas en mi cabeza (porque la gracia no es simplemente poner temas molones, sino saber cuándo ponerlos, a quién ponerlos, y que casen bien) y por ejemplo pasar del Universal Heart-Beat de Juliana Hatfield a Keep the Car Running de Arcade Fire es un pasote, porque una termina en un fade out molón, la otra con un fade in, y pegan que da gusto (¿están las dos en La?). Lo mismo con Tonto de Battles y Agoraphobia de Deerhunter.
Y a todo esto, se acerca mi mes conciertil de la muerte. Ayer hacía cálculos y entre tocar, ser promotor, ser camarero y ser público tengo conciertos los días 6, 7, 11, 12, 13-14 (finde de Metallica), 17, 20, 21 y 27 de junio. (27 de junio por cierto SKEjBY tocamos en Camposanto, en Italia).
Pero antes de eso también tengo 28 y 30 de mayo.
El sábado 30 tocaremos SKEjBY en acústico (porque nuestro batería estará o viendo a Neil Young, o teniendo sexo desenfrenado, o incluso haciendo las dos cosas a la vez) en el Fotomatón. Después tocarán Los Persons, que son unos idems, y después Raruno DJ.
Y este jueves 28, también en el Fotomatón tocarán los getafenses Vincent Vega (de quienes hablaré otro día, ya que que SKEjBY también tocaremos con ellos en junio) y Diane.
Diane son David, Ramón e Isa. Yo tocaba con Ramón hace mil años o más. De hecho recuerdo que llegamos a ensayar en los locales Amorós (¡puag!). Y simplemente hacíamos versiones britpoperas básicas: Supersonic, Song 2, Karma Police, etc. Y estornudábamos a veces. (Ah, y el Sr. 52 canciones era el batería).
(Y ahora que me acuerdo algunas veces ensayábamos por las mañanas y yo lo primero que hacía nada más llegar al local era fumarme un porro... ¡Qué locura! Si hiciese eso ahora no podría ni colgarme el bajo...)
Bueno, eso, que pasó el tiempo y tras unos cuantos proyectos (¿no llegaste a tocar con la cantante de Mercromina?) Ramón conoció a David e Isa y montaron Diane.
Yo he de reconocer que la primera vez que les vi (que encima llegué a la penúltima canción) no me dijeron nada. Sus primeras maquetas tampoco. Pero este año pasado o hace dos sacaron el Trisexual EP, y eso ya sí que me llegó del todo. pedazo de EP.
Ahora viene un párrafo diciéndo lo mucho que molan y explicando porqué me llegó tanto y lo bien que se lo montan en directo.
Y ahora un párrafo de conclusión recomendando al exténso público de este blog que se vengan al concierto. Bueno, a los conciertos.
Aquí su discografía completa.
Aquí el Trisexual EP.
Aquí el link para que la gente se apunte en Lastfm.
Aquí un poco de porno.
Y aquí la foto de un mono.
Vale, tres cosas que he descubierto este fin de semana.
Una es la serie Como conocí a vuestra madre/How I met your mother. Yo que soy una persona que no se ríe en el cine desde que Stallone le preguntó a Sandra Bullock que cómo se usan las tres conchas me he descojonado vivo con los cinco primeros episodios de esta serie. Además hay un personaje que... bueno, que es de los mios. Eso de decirle a una chica I think I'm in love with you el día que le conoces es algo que solo algunos pocos hacemos de vez en cuando.
Otra cosa es lo que dijo Nano de King Crimson. Y es que el In The Court Of The Crimson King es un disco que, mal que le pese a muchos, está presente en el subconsciente de todos nosotros. Y cuando digo todos, digo todos. Desde Thom Yorke a Mars Volta al último ingeniero de sonido de Belle & Sebastian pasando por toda la gente que ensayamos en los locales Underground de Madrid. Todos. Todos tenemos ese disco metido por ahí dentro y sale a relucir de vez en cuando sin que nos demos cuenta.
Y la tercera cosa es que debería escuchar a Nick Drake.
Desperate Graves:
With twilight as my guide:
Cotopaxi:
Teflon, Halo Of Nembutals, Copernicus, Luciforms:
Muchos crecimos escuchando punk-rock del de Nofx, Bad Religion y derivados. Y cuando digo "derivados" hablo de una lista de entre 50 y 100 grupos de ska, punk, hardcore, que nos sabíamos todos al dedillo.
Había como una especie de reto o pasatiempo que era ponerse a enumerar el catálogo entero de Fat Wreck Chords, Epitaph, e incluso Burning Heart o Victory. Éramos unas auténticas enciclopedias y además éramos capaces de distinguir por estilo, sello o incluso nacionalidad.
Estaban los pilares indiscutibles: Nofx y Bad Religion. Luego estaban los grupos básicos como Rancid, Lagwagon, Pennywise. Y luego estaba todo el listado interminable que conocíamos sólo por los recopilatorios, pero que aun así conocíamos e identificábamos a la perfección.
Era un fenómeno que desde el punto de vista sociológico estoy seguro que se podrían decir muchas cosas hoy. De alguna manera los chavales intentábamos forjar nuestra personalidad identificándonos con algunos de estos grupos. (Tema sobre el cual ya dije un par de chorradas en su día).
Por poner un ejemplo, un chaval que mencionaba (aparte de los pilares y los básicos) a Good Riddance, Agnostic Front o No Fun At All era muy distino a uno que se quedaba con Snuff, Propaghandi o Strong Out. Se me entiende, ¿no?
(De hecho el primer chaval hoy sería sarpero neo-nazi y el otro posiblemente sería un perro-flauta...) Pero bueno, explicaré las diferencias otro día. O no.
Sin embargo, luego estaba Subime.
Si todos esos grupos que he mencionado son la Generación del 27, Sublime es Miguel Hernández. Y jamás sabré porqué. Pese a ser un grupo más de ska-punk de California de la misma época y estilo, era un grupo que ni venía en los recopilatorios, ni venían de gira, y que estaban totalmente al margen.
Que cada uno saque sus conclusiones...
Voy a demostrar cuán prejuicioso soy. Hay un grupo nuevo que se llama Vinodelfín. Y sin haber escuchado nada de ellos (ya que el video que hay en en ese link no lo puedo ver desde el curro) les voy a poner a parir. (¿Les? ¿Los?)
De hecho, me parecen tan puta mierda de grupo que no voy a dedicarles más tiempo.
Este es Scott Reeder, bajista de los extintos Kyuss:
Y creo que es mi nuevo bajista favorito.
Bueno, más que bajista favorito, digamos que se une a mi lista de "bajistas a los que mencionar cuando me pregunten en la Rolling Stone que cuáles son mis influencias musicales". Se une pues a Dirk Lance, Juan Alderete y Robert DeLeo.
Por mucho que Edu me dé lametones en los huevos cada vez que ensayamos, todo el mundo sabe que yo soy un bajista mediocre. Toco con mucho entusiasmo, eso sin duda, y tengo mucha intuición, pero de técnica tengo cero y de conocimientos musicales tengo menos diez.
¿Qué tiene eso que ver con ver con Scott Reeder? Pues la verdad es que muy poco, ya que ese tío toca que da gusto, pero el stoner-fraseo que hace a partir del 3.47 de Gardenia es básicamente el único recurso que sé hacer yo cuando me pongo a jammear con gente. Lo venía escuchando hoy mientras me quedaba dormido en el cercanías y pensaba "anda, este es de los mios".
Me falta la barba y el pelo.
Anexo 1: Ya habéis escuchado todos la batería del 1.52 de The Noose de A Perfect Circle, ¿no?
Anexo 2: Kyuss en el Bizarre Fest de 1994.
(Si pone que el video no está currently available -y si queréis verlo, claro- tan solo hay que dar a play una segunda vez).
(Y esperar al segundo 20).
(Y subir mucho el volumen).
(Y ya puestos quitarse los pantalones).
Anexo 3: El minuto 23:46 del video demuestra lo maravilloso que es el mdma.
No nos engañemos. Mötley Crüe son bastante malos.
Sí, el riff es muy molón. Pero el sonido da mucha pena. Ese bombo y sobre todo esos platos suenan peor que los del local por horas de Ritmo y Compás.
En Ritmo y Compás precisamente tocan los Constants el viernes 12 de junio.
Esos son un grupo de Boston, así de rollo post-rock, con sus movidas espaciales, con sus toques progresivillos a lo Russian Circles, y tienen muy buena pinta. Yo creo que habrá que ir a verles...
Y hay que reivindicar a Roxette. Ahí tengo subida June Afternoon (junto a otros temas de mi juventud) que la verdad, no tiene nada que envidiar a cosas como el Beautiful Ones de Suede, y hitazos como por supuesto The Look, Dangerous, The Big L. (de la que por cierto sale el riff de Cant get enough también de Suede), Joyride o mi favorita: Harleys & Indians (Riders in the Sky), se pasan por la piedra a todos vuestros Becks, Kula Shakers, Killers y demás posturitas.
Además, toma ya, el Crash! Boom! Bang! por 0.01 dólares. Y luego os quejáis porque os ponen multas millonarias por bajaros música.
Y además, toma ya, Roxette vuelven a los escenarios con lo del Night of the Proms. Eme, ¿nos vamos a verles?
Puag. Me da asco esto que voy a copiar y pegar hoy, pero anoche le dediqué demasiado tiempo como para dejarlo perdido en el ordenador.
Resumen: ayer leo la columna de Lucía Extebarría en el ADN, y puesto que va dirigida a mi, pues la voy contestando mentalmente. Llego a casa por la noche, y digo, coñe, pues voy a contestarla por escrito, y lo hago. Y hoy lo pego aquí. Puag.
Esta es la columna:
"Actos de amor y placer.
Ha sido noticia la campaña de promoción de los laboratorios Bayer en la que publicitaban su medicamento contra la disfunción eréctil con tres cartas de hombres: dos ligones de playa y un "marido devoto, cansado de regalar flores, bombones u otros obsequios que no plasman sus verdaderos sentimientos hacia ella", cuyos amigos le han recomendado que se dirija al médico para que le proporcione "la manera de demostrarle de verdad amor".
Por si a Bayer le interesa, aquí va mi carta a Fernando:
Fernando, el amor no se demuestra con flores y bombones. El amor se demuestra, por ejemplo, colaborando al 50 % en las tareas domésticas. Se demuestra escuchando las penas y problemas de tu mujer, incluso cuando te aburren y en realidad te apetecería leer el Marca.Se demuestra acompañándola a la Filmoteca a ver esa película que a ella le hace tanta ilusión ver aunque tú ya imaginas que te vas a quedar dormido a mitad de proyección. Se demuestra poniendo buena cara cuando su amiga viene a casa, por más que tú no la soportes. Y se demuestra, en la cama, no con una embestida brava y penetrante sino con unos preliminares variados, una increíble disposición para el cunnilingus, o una imaginación tan fuerte como para que tu Matilde no solo no eche de menos la penetración, sino que ni siquiera se acuerde de ella. Fernando, cariño, tú no necesitas Viagra ni Levitra: necesitas una buena amiga lesbiana que te enseñe cómo se le puede demostrar amor a una mujer sin necesidad de un mástil erecto."
Y esto es lo que le he contestado:
"Hola Lucía. Me llamo Fernando y he visto que me has escrito una carta con mucho cariño, a la cual he de contestarte.
Verás, yo vivo con mi novia, a la que quiero y ella me quiere, y nos demostramos nuestro amor cada día, cada momento, a base de cariño, confianza y respeto, no con cosas tan banales como repartiéndonos el quién cocina y el quién tiende la ropa, que da la casualidad que son dos actividades que suelo hacer yo, no porque me toque, sino porque me gusta hacerlo. Y resulta que si algún día no lo puedo hacer, lo hace ella, pero no llevamos una tablilla en la que vamos apuntando quién hace qué, al cincuenta por ciento. De la misma manera que comprendo que hay parejas que por falta de tiempo, o porque simplemente lo han acordado así, se lo reparten al 70/30, a veces para ella, y a veces para él, ya que Lucía, cariño, para tu sorpresa te informo que hay hombres que también saben hacer tareas domésticas.
También nos demostramos nuestro amor hablando y escuchándonos mutuamente, ya que somos los dos los que tenemos alegrías y penas, y somos los dos los que reímos y lloramos.
Nos demostramos nuestro amor compartiéndo nuestros gustos y aficiones. Fuí yo el que la enseñó la Filmoteca, a donde vamos a ver películas que a los dos nos hace tanta ilusión ver, y es ella la que en su momento también me enseñó tantos sitios que ahora a los dos nos gusta ir.
Por supuesto ninguno de los dos pone mala cara ante las visitas de las amistades del otro, pese a que como suele pasar, ella tiene amigas que me caen bien y caen mal, y viceversa. (Es lo que tiene ser respetuoso y bien educado).
Y por supuestísimo nos demostramos nuestro amor en la cama, en donde gracias al tiempo y a la confianza hemos llegado a descubrir qué le gusta al otro, hasta tal punto que yo soy capaz de darle los mayores y más dulces orgasmos sin siquiera quitarme los pantalones, así como ella sabe como darme todo el placer del mundo sin tener que ponerse de rodillas por obligación.
Así que Lucía, cariño, aunque sé que hay demasiados Fernandos por el mundo como ese al que dedicas tu carta, te informo que algunos no somos como esos de los de bombones y mástil -que doy por supuesto que son con los que tú estarás acostumbrada a tratar- y te pido que dejes de lado todas esas generalizaciones absurdas y dolorosas a las que recurre tanto la publicidad, y a las que textos como el tuyo no hacen más que dar la razón.
Con cariño, Fernando."
Y por fin, nuevo tema de Mars Volta.
¡Ay omá!
Ya está. Se ha muerto Benedetti (sí, el batería de The Clash). Y yo, que soy un cafre y un cazurro, pues me he enternecido.
Tengo el siguiente poema colgado en mi corcho desde hace nueve años. No sé muy bien de qué va. Por supuesto no entiendo la mitad. (Por supuesto está donde está por una tía). Pero no se... Es como algunas veces que te ves escuchando algo en repeat sin parar y dices: "¿Por qué coño estoy escuchando esto?". Y te lo vuelves a poner.
Soy mi huesped nocturno
en dosis minimas
y uso la noche
para despojarme
de la modestia
y otras vanidades
aspiro a ser tratado
sin los prejuicios
de la bienvenida
y con las cortesias
del silencio
no colecciono padeceres
ni los sarcasmos
que hacen mella
soy tan solo
mi huesped
y traigo una paloma
que no es prenda de paz
sino paloma
como huesped
estrictamente mio
en la pizarra de la noche
trazo una linea
blanca
luego soplo mi brisa
y los postigos y las ramas
tiemblan
como huesped de mi
se de mi lo que pienso
no es gran cosa
amo mis barricadas
contra el suelo
a pesar de que el suelo
las derribe
soy mi huesped
a que negarlo
pero
a veces tambien soy
un extraño de mi
cuando mi rústico anfitrion
me mira
siento que estoy
demás
y me escabullo
En fin. Poeta. Cuentista. Buena gente. Comprometido. Exiliado. Ya sabéis... El típico caso de buena persona y artista que no tenemos en España.
Cierro esto con un Requiem.
Bueno, con dos.
Requiem con tostadas.
Requiem de Faure.
Sí, me llamo Eduardo. Usted me lo pregunta para entrar de algún modo en conversación, y eso puedo entenderlo. Pero usted hace mucho que me conoce, aunque de lejos. Como yo lo conozco a usted. Desde la época en que empezó a encontrarse como mi madre en el café de Larrañaga y Rivera, o en éste mismo. No crea que los espiaba. Nada de eso. Usted a lo mejor lo piensa, pero es porque no sabe toda la historia. ¿O acaso mamá se la contó?. Hace tiempo que yo tenía ganas de hablar con usted, pero no me atrevía. Así que, después de todo, le agradezco que me haya ganado de mano. ¿Y sabe por qué tenía ganas de hablar con usted?. Porque tengo la impresión de que usted es un buen tipo. Y mamá también era buena gente. No hablábamos mucho de ella y yo. En casa, o reinaba el silencio, o tenía la palabra mi padre. Pero el Viejo hablaba casi exclusivamente cuando venía borracho, o sea casi todas las noches, y entonces más bien gritaba. Los tres le teníamos miedo: mamá, mi hermanita Mirta y yo. Ahora tengo trece años y medio, y aprendí muchas cosas, entre otras que los tipos que gritan y castigan e insultan, son en el fondo unos pobres diablos. Pero entonces yo era mucho más chico y no lo sabía. Mirta no lo sabe ni siquiera ahora, pero ella es tres años menor que yo, y sé que a veces en la noche se despierta llorando. Es el miedo. ¿Usted alguna vez tuvo miedo? A Mirta siempre le parece que el Viejo va a aparecer borracho, y que se va a quitar el cinturón para pegarle. Todavía no se ha acostumbrado a la nueva situación. Yo, en cambio, he tratado de acostumbrarme. Usted apareció hace un año y medio, pero el Viejo se emborrachaba desde hace mucho más, y no bien agarró ese vicio nos empezó a pegar a los tres. A Mirta y a mí nos daba con el cinto, duele bastante, pero a mamá le pegaba con el puño cerrado. Porque sí nomás, sin mayor motivo: porque la sopa estaba demasiado caliente, o porque estaba demasiado fría, o porque no lo había esperado despierta hasta las tres de la madrugada, o porque tenía los ojos hinchado de tanto llorar. Después, con el tiempo, mamá dejó de llorar. Yo no sé cómo hacía, pero cuando él le pegaba, ella ni siquiera se mordía los labios, y no lloraba, y eso al Viejo le daba todavía más rabia. Ella era consciente de eso, y sin embargo prefería no llorar. Usted conoció a mamá cuando ella ya había aguantado y sufrido mucho, pero sólo cuatro años antes (me acuerdo perfectamente) todavía era muy linda y tenía buenos colores. Además era una mujer fuerte. Algunas noches, cuando por fin el Viejo caía estrepitosamente y de inmediato empezaba a roncar, entre ella y yo lo levantábamos y lo llevábamos hasta la cama. Era pesadísimo, y además aquello era como levantar a un muerto. La que hacía casi toda la fuerza era ella. Yo apenas si me encargaba de sostener una pierna, con el pantalón todo embarrado y el zapato marrón con los cordones sueltos. Usted seguramente creerá que el Viejo toda la vida fue un bruto. Pero no. A papá lo destruyó una porquería que le hicieron. Y se la hizo precisamente un primo de mamá, ese que trabaja en el Municipio. Yo no supe nunca en qué consistió la porquería, pero mamá disculpaba en cierto modo los arranques del Viejo porque ella se sentía un poco responsable de que alguien de su propia familia lo hubiera perjudicado en aquella forma. No supe nunca qué clase de porquería le hizo, pero la verdad era que papá, cada vez que se emborrachaba, se lo reprochaba como si ella fuese la única culpable. Antes de la porquería, nosotros vivíamos muy bien. No en cuanto a la plata, porque tanto yo como mi hermana nacimos en el mismo apartamento (casi un conventillo) junto a Villa Dolores, el sueldo de papá nunca alcanzó para nada, y mamá siempre tuvo que hacer milagros para darnos de comer y comprarnos de vez en cuando alguna tricota o algún par de alpargatas. Hubo muchos días en que pasábamos hambre (si viera qué feo es pasar hambre), pero en esa época por lo menos había paz. El Viejo no se emborrachaba, ni nos pegaba, y a veces hasta nos llevaba a la metinée. Algún raro domingo en que había plata. Yo creo que ellos nunca se quisieron demasiado. Eran muy distintos. Aún antes de la porquería, cuando papá todavía no tomaba, ya era un tipo bastante alunado. A veces se levantaba al mediodía y no le hablaba a nadie, pero por lo menos no nos pegaba ni la insultaba a mamá. Ojalá hubiera seguido así toda la vida. Claro que después vino la porquería y él se derrumbó, y empezó a ir al boliche y a llegar siempre después de media noche, con un olor a grapa que apestaba. En los últimos tiempos todavía era peor, porque también se emborrachaba de día y ni siquiera nos dejaba ese respiro. Estoy seguro de que los vecinos escuchaban todos los gritos, pero nadie decía nada, claro, porque papá es un hombre grandote y le tenían miedo. También yo le tenía miedo, no sólo por mi y por Mirta, sino especialmente por mamá. A veces yo no iba a la escuela, no para hacer la rabona, sino para quedarme rondando la casa, ya que siempre temía que el Viejo llegara durante el día, más borracho que de costumbre, y la moliera a golpes. Yo no la podía defender, usted ve lo flaco y menudo que soy, y todavía entonces lo era más, pero quería estar cerca para avisar a la policía. ¿Usted se enteró de que ni papá ni mamá eran de ese ambiente?. Mis abuelos de uno y otro lado, no diré que tienen plata, pero por lo menos viven en lugares decentes, con balcones a la calle y cuartos con bidet y bañera. Después que pasó todo, Mirta se fue a vivir con mi abuela Juana, la madre de mi papá, y yo estoy por ahora en casa de mi abuela Blanca, la madre de mamá. Ahora casi se pelearon por recogernos, pero cuando papá y mamá se casaron, ellas se habían opuesto a ese matrimonio (ahora pienso que a lo mejor tenían razón) y cortaron las relaciones con nosotros. Digo nosotros, porque papá y mamá se casaron cuando yo ya tenía seis meses. Eso me lo contaron una vez en la escuela, y yo le reventé la nariz al Beto, pero cuando se lo pregunté a mamá, ella me dijo que era cierto. Bueno, yo tenía ganas de hablar con usted, porque (no sé qué cara va a poner) usted fue importante para mí, sencillamente porque fue importante para mi mamá. Yo la quise bastante, como es natural, pero creo que nunca podré decírselo. Teníamos siempre tanto miedo, que no nos quedaba tiempo para mimos. Sin embargo, cuando ella no me veía, yo la miraba y sentía no sé qué, algo así como una emoción que no era lástima, sino una mezcla de cariño y también de rabia por verla todavía joven y tan acabada, tan agobiada por una culpa que no era suya, y por un castigo que no se merecía. Usted a lo mejor se dio cuenta, pero yo le aseguro que mi madre era inteligente, por cierto bastante más que mi padre, creo, y eso era para mi lo peor: saber que ella veía esa vida horrible con los ojos bien abiertos, porque ni la miseria ni los golpes ni siquiera el hambre, consiguieron nunca embrutecerla. La ponían triste, eso sí. A veces se le formaban unas ojeras casi azules, pero se enojaba cuando yo le preguntaba si le pasaba algo. En realidad, se hacía la enojada. Nunca la vi realmente mala conmigo. Ni con nadie. Pero antes de que usted apareciera, yo había notado que cada vez estaba más deprimida, más apagada, más sola. Tal vez por eso fue que pude notar mejor la diferencia. Además, una noche llegó un poco tarde (aunque siempre mucho antes que papá) y me miró de una manera distinta, tan distinta que yo me di cuenta de que algo sucedía. Como si por primera vez se enterara de que yo era capaz de comprenderla. Me abrazó fuerte, como con vergüenza, y después me sonrió. ¿Usted se acuerda de su sonrisa? Yo sí me acuerdo. A mí me preocupó tanto ese cambio, que falté dos o tres veces al trabajo (en los últimos tiempos hacía el reparto de un almacén) para seguirla y saber de qué se trataba. Fue entonces que los vi. A usted y a ella. Yo también me quedé contento. La gente puede pensar que soy un desalmado, y quizá no esté bien eso de haberme alegrado porque mi madre engañaba a mi padre. Puede pensarlo. Por eso nunca lo digo. Con usted es distinto. Usted la quería. Y eso para mí fue algo así como una suerte. Porque ella se merecía que la quisieran. Usted la quería ¿verdad que sí? Yo los vi muchas veces y estoy casi seguro. Claro que al Viejo también trato de comprenderlo. Es difícil, pero trato. Nunca lo pude odiar, ¿me entiende? Será porque, pese a lo que hizo, sigue siendo mi padre. Cuando nos pegaba, a Mirta y a mi, o cuando arremetía contra mamá, en medio de mi terror yo sentía lástima. Lástima por él, por ella, por Mirta, por mí. También la siento ahora, ahora que él ha matado a mamá y quién sabe por cuanto tiempo estará preso. Al principio, no quería que yo fuese, pero hace por lo menos un mes que voy a visitarlo a Miquelete y acepta verme. Me resulta extraño verlo al natural, quiero decir sin encontrarlo borracho. Me mira, y la mayoría de las veces no dice nada. Yo creo que cuando salga, ya no me va a pegar. Además, yo seré un hombre, a lo mejor me habré casado y hasta tendré hijos. Pero yo a mis hijos no les pegaré, ¿no le parece? Además estoy seguro de que papá no habría hecho lo que hizo si no hubiese estado tan borracho. ¿O usted cree lo contrario? ¿Usted cree que, de todos modos hubiera matado a mamá esa tarde en que, por seguirme y castigarme a mí, dio finalmente con ustedes dos? No me parece. Fíjese que a usted no le hizo nada. Sólo más tarde, cuando tomó más grapa que de costumbre, fue que arremetió contra mamá. Yo pienso que, en otras condiciones, él habría comprendido que mamá necesitaba cariño, necesitaba simpatía, y que él en cambio sólo le había dado golpes. Porque mamá era buena. Usted debe saberlo tan bien como yo. Por eso, hace un rato, cuando usted se me acercó y me invitó a tomar un capuchino con tostadas, aquí en el mismo café donde se citaba con ella, yo sentí que tenía que contarle todo esto. A lo mejor usted no lo sabía, o sólo sabía una parte, porque mamá era muy callada y sobre todo no le gustaba hablar de sí misma. Ahora estoy seguro de que hice bien. Porque usted está llorando, y, ya que mamá está muerta, eso es algo así como un premio para ella, que no lloraba nunca.
(Continúa)
"[...] se arrodilló [sobre su propia meada] y empapando el vestido en el charco, se puso a lamerlo. Y no se limitó a tocarlo con la lengua, fueron media docena de largos y enérgicos lametones, como un gato. Después se levantó y con los ojos brillantes y la boca mojada de orina, me miró directamente a la cara y me dijo:
-¡A ver si haces eso, Sixx!
Tragué saliva y me puse a sudar. Se trataba de un reto al que no me podía negar. Después de todo, Ozzy había hecho mucho por Mötley Crüe. Y si queríamos mantener nuestra reputación como la mayor banda de cretinos del rock, no podía echarme atrás, no con todo el mundo mirando.
Me bajé la cremallera y saqué el pito a la vista de todos los que estaban en el bar y alrededor de la piscina. "Me da igual todo", pensé para darme ánimos mientras llenaba mi propio charco. "Lameré mi meada. ¿Qué más da? De todos modos ha salido de mi cuerpo".
Pero mientras me agachaba para terminar lo que había empezado, Ozzy se interpuso y se me adelantó. Allí estaba él, puesto a cuatro patas a mis pies, lamiendo mi meada."
"-Colega, me apetece un tirito.
-Tío -le dije-, no nos queda coca.
-Dame el canuto. Me voy a meter un tiro.
Le di el canuto. Ozzy se fue junto a una grieta en la acera y se inclinó sobre ella. Vi una hilera de hormigas dirigiéndose en formación hacia un pequeño nido en la arena, donde el asfalto se juntaba con el suelo. Y pensé: "No, no se atreverá". Lo hizo. Se metió el canuto en la nariz y, con el culo blanco asomando por debajo del vestido como una raja de melón, se metió en la napia la hilera entera de hormigas mediante una única y brutal inspiración.
Se levantó, echó la cabeza hacia atrás y terminó con un poderoso sorbo del agujero derecho de la nariz que probablemente hizo caer en su garganta el par de hormigas que hubieran escapado antes. A continuación se levantó el vestido, se agarró el rabo y meó en el asfalto. Sin ni siquiera mirar a su cada vez más numeroso público -todos lo de la gira le estaban observando, mientras la señora mayor y las familias que habia junto a la piscina fingían no hacerlo- se arrodilló y, empapando el vestido en el charco, se puso a..."
(Continuará)
"Me resultaba tan gracioso que todo el mundo pensara que estaba muerto que, tan pronto como llegué a casa, me dirigí al contestador automático y cambié el mensaje. "Hola, soy Nikki. No estoy en casa porque estoy muerto". A continuación, entré en el cuarto de baño, saqué una piedra de heroína del botiquín, me arremangué la camisa, me até una goma y, dándole un ligero empujón al émbolo de la jeringuilla, me di cuenta de que todo el amor y la preocupación de millones de fans no me producían tanta satisfacción como un buen chute de heroína.
Me desperté a la mañana siguiente, despatarrado en el suelo del cuarto de baño con la aguja todavía colgándome del brazo. Los azulejos del suelo estaban cubiertos de sangre. Volví a perder el conocimiento.
En algún lugar, a lo lejos, empezó a sonar un teléfono.
-Hola, soy Nikki. No estoy en casa porque estoy muerto".
"Muy bien -dije-. Si tuvieras mis pelotas en la barbilla, ¿dónde estaría mi polla?".
"[...] Un día encontré un anuncio que parecía el indicado: "Se ofrece guitarrista, ruidoso, recio y agresivo". Llamé y dejé mi número; una semana más tarde alguien llamó tímidamente a la puerta de Nikki.
Cuando abrí la puerta me encontré con un pequeño ogro que llevaba el pelo hasta el culo y unas botas de plataforma prácticamente recubiertas con un rollo entero de cinta aislante para evitar que se cayeran a pedazos. [...]
Instalamos el equipo de Mick y Nikki le enseñó el riff de apertura de "Stick to your guns". Mick le observó con intensidad, encorvándose y frotándose ansiósamente las manos como una mantis al acecho, a continuación agarró su guitarra y empezó a tocar el tema, distorsionándolo de un modo tan demencial que apenas pudimos reconocerlo. En realidad yo no sabía como juzgar si alguien era buen guitarrista o no. Lo que me impresonó por encima de todo fue el volumen brutal al que tocaba. Y me gustaba su aspecto de volado, algo que también se reflejaba en su sonido: era como si hubiera llegado de otro planeta poblado por una raza sónicamente tan avanzada que no les hiciera falta ducharse.
Cuando hubo terminado se volvió hacie mi, con un brillo en los achinados ojos destellando desde detrás de la mata de pelo. Y habló: "Vamos a comprar schnapps".
Fuímos a la licorería a por cuatro litros de schnapps, agarramos un pedo y practicamos durante una hora. Entonces volvió a hablar. Nos llevó a mi y a Nikki a un lado y musitó algo acerca de Robin [el otro guitarrista]. A continuación se volvió hacia él y le dijo como un viejo gruñón: "Lárgate de aquí. Sólo hay sitio para un guitarrista en este grupo y ése soy yo".
Ni siquiera hizo falta que discutiéramos si Mick era el hombre adecuado para el grupo. El tío ya estaba metido de lleno."
"[...] Nos sentamos alrededor de una enorme y centenaria mesa de madera y bebimos chupitos de todos los vodkas conocidos por el hombre -dulce, picante, de frambuesa, de ajo- antes de disfrutar de una opípara cena rusa. Rick llevaba una chupa negra de goma y, por algún motivo, me pasé la noche diciéndole que me apetecía meársela.
Íbamos ya bastante puestos, nos habíamos cebado a base de bien y estábamos comentando a carcajadas la noche tan estupenda que estábamos pasando cuando llegó un maitre y anunció: "El postre está servido". A continuación entró en el comedor todo un equipo de camareros. Había uno por cada uno de nosotros y todos llevaban con sumo cuidado sus respectivas bandejas de plata completamente cubiertas. Pusieron una bandeja delante de cada uno de nosotros y uno tras otro fueron retirando las tapas. En cada una de las bandejas había siete rayas de coca de tamaño estrella de rock. A pesar de que todavía seguía débil tras la experiencia de la noche anterior, me las esnifé todas y continué bebiendo. Lo siguiente que recuerdo es que estábamos de vuelta en el bar de nuestro hotel y que Roger Taylor estaba hablando con Rick Nielsen mientras yo descansaba detrás de ellos. Me puse de rodillas en el taburete, me bajé los pantalones de cuero e hice lo que llevaba prometiéndo toda la noche: me meé encima de la chaqueta de Rick. Ni siquiera se dió cuenta de lo que estaba pasando hasta que la orina empezó a correr por esus pantalones llegando hasta el suelo. En aquel momento me pareció sumamente divertido, pero cuando luego subí a mi habitación me sentí fatal: me había meado encima de uno de mis héroes."
"Se llamaba Jessica y a mi me parecía sexy porque era en parte mejicana, tenía unas tetitas bonitas y naturales, una sonrisa divertida y las mejillas carnosas. La primera vez que nos enrollamos me la llevé a mi furgoneta y en apenas unos minutos estaba de rodillas comiéndoselo todo. Ella golpeó la puerta con el puño y gritó: "¡Oh, Dios mio, me voy a correr!". Al oír esto me puse a lamer más rápido y de repente ella rugió como un puma enloquecido y su coño explotó en mi boca. El agua salía a chorros. Se estaba corriendo como un depósito agujereado; era lo más alucinante que había visto en mi vida. En aquel momento pensé: "Oh, Dios mio, estoy enamorado de esta chica. ¡Ésta es la mujer de mi vida!"."
Y ahora una de autobombo, pero salvaje. Al cuello.
Qué gracia me hizo cuando en JNSP hicieron una reseña del grupo de una de las redactoras, y un chistoso en los comentarios puso "esto te gustará si te gusta el product placement".
Total que me fuí a la wiki a ver qué era eso, y me encuentro con "La publicidad por emplazamiento es una técnica publicitaria que no aparece como publicidad expresa y, sin mencionar directamente los productos, utiliza marcas, símbolos u otros rasgos distintivos de los mismos productos o de empresas encargadas de vender éstos en un mismo contexto que se desarrolle un espacio no publicitario."
Qué cabroncete el que hizo ese comment, ¿eh?
Bueno, pues en Hail to the Thief no nos cortamos un pelo.
Escuchen SKEjBY.
Visiten el myspace.
Bájense el disco.
Pero sobre todo, vengan a los conciertos, que además este finde hacemos doblete.
Hoy viernes 8 de mayo es, por fin, nuestro primer concierto en el extranjero: tocamos en el bar Sgt. Peppers de Getafe (en el que por cierto mañana toca el grupo de la redactora de JNSP). Y tocamos con Vincent Vega, posiblemente el único grupo del planeta (junto a Prince) que no tiene myspace, pero que son amigos de Nooirax, y por tanto, sinónimo de garantía.
Por lo visto es gratuíto y será a partir de las 23 de la noche. (Ya sabéis, es lo que tiene tocar en provincias, que los alcaldes no te obligan a terminar los conciertos a las 21 de la noche).
Y mañana 9 de mayo tocamos en la Sala Garibaldi junto a Danny Yoghourt, el cantante del grupo antes conocido como Yoghourt Daze, al cual seguro que más de uno recuerda.
Esto merece un párrafo aparte, pero sin mucha chupada de polla, algo más bien anecdótico. Resulta que yo hace miles de años, antes de tener un bajo, antes de tener mi primera copia del Ok Computer, antes de conocer a Led Zeppelin, lo que escuchaba en mi cuarto, la música con la que me hacía pajas y pensaba: "guau, yo de mayor quiero ser como ellos", era Malparaíso y Yoghourt Daze entre otros.
A Malparaíso ya les monté tres conciertos el año pasado, ya me he ido de pedo con ellos, y he compartido escenario con ellos, y como podeis imaginar, todo eso supuso un alucine. Y eso, mañana comparto escenario con los ex-Yoghourt. Mola, ¿eh?
Lo dicho, en la Garibaldi, a las 22 y por 6 euros.
¿Y a qué suena SKEjBY?
Pues de momento ya nos han comparado con The Cardigans, PJ Harvey, Elastica, Thindersticks, Cat Power, Doves... Nos han llegado a decir que recordamos a The Doors, que se nota la influencia de Incubus, y al loro lo que me dijeron ayer: a una madre le hemos recordado a No Doubt.
Y es que ya sabéis, basta que cante una tía para que la gente meta a todos los grupos en el mismo saco. Uno mira los similar artists de Fiona Apple del Lastfm, y te encuentras Tori Amos, PJ Harvey, Alanis Morrisette... Y eso es como decir que Radiohead, Queens of the Stone Age y Maroon 5 suenan igual. Pues no.
SKEjBY sonamos a SKEjBY. Tenemos un hit, que se llama Most of All, aunque la canción que da nombre al EP y la que a mi me parece que más nos respresenta es Cooking Club (Depression Food).
Esperamos veros a todos hoy, y si no mañana.
(Turri dice que el día que se suicide se pondrá nuestro disco.)
"En mi casa de El Plantío había una piscina. Yo quería mucho a T, pero T se marchó. Fran jugaba al fútbol como si le empujase Dios. Jorge Maíz hizo su elefante de escayola con mucho cariño, y después Paco Arce y yo se lo jodimos. Una vez encontramos un perro abandonado y nos lo llevamos a casa. Resulta que le salió una polla enorme y tuvimos que encerrarle en un cuarto para que no nos empalara."
Leído ese párrafo te puedes dar por leído "Lo peor de todo" de Ray Lóriga, y por consiguiente te puedes dar por leída toda su bibliografía. (Y por favor, aléjense de su filmografía)
...
-¿Por qué me llamas Jesús?
-¿No te llamas así? Ese chico te llamó Jesus antes.
-No me llamo Jesús.
-¿Cómo te llamas?
- Me llamo Zeus.
-¿Zeus?
-Sí, Zeus. Como el de "No me toques los cojones que te meto un rayo por el culo"
Leído esto te puedes dar por vista la Jungla de Cristal 3, y por consiguiente toda la filmografía de Samuel L. Jackson.
...
"Esa tía me pone más que el minuto 14.07 de Cassandra Gemini" (Rufus Wainwright dixit)
No me puedo creer que en este templo de autobombismo y de la coolería no haya contado nunca la anéctdota del concierto de Pearl Jam. Una anécdota que a diferencia de todas las chorradas que escribo normalmente es totalmente cierta palabra por palabra.
Pearl Jam. Palacio de los Deportes de Madrid. 07.09.06.
Hubo una época en la que yo curraba de camarero en todos los eventos musicales y deportivos del Palacio de los Deportes, del Telefónica Arena y del Palacio de Vistalegre de Madrid. Me vi por la cara a: Iron Maiden, Deep Purple, Cheap Trick, Status Quo, Muse, Lenny Kravitz, Stereophonics, The Who, Luis Miguel, Alex Ubago, Hombres G, Fran Perea, La Oreja de Van Gogh (¡tres veces!), Van Morrison, Beyoncé, Marea, Fito, Franz Ferdinand (saludos Farala), Pet Shop Boys, Tears for Fears, Mike Oldfield, Sabina y Serrat, Chayane, y un puñado más que no recuerdo ahora.
Si añadimos que en cada concierto terminaba pillándomela y además colaba a amigos e invitaba a lo que me apetecía a todo dios, pues la verdad es que el curro estaba muy bien.
Llegó el día de Pearl Jam.
En el Palacio de los Deportes nos dividen por barras, y en cada una tenemos a un jefe de barra, que no es un jefe de verdad, es un chaval o chavala más pero que tiene más experiencia, nos controla "un poco" al resto y al que pagan un euro más por hora.
Bien, llegó el día, empezamos a montar la barra, me acerqué a la jefa y le dije (literalmente) en plan George Clooney en Abierto hasta el Amanecer: "Mira, yo hoy he venido aquí a ver a Pearl Jam. En cuanto terminen los teloneros, voy a coger el móvil, me van a llamar desde casa diciendo que ha habido una emergencia, y me voy a marchar corriendo."
Ella me miró con los ojos como platos y me dijo: "V-v-va-vale..."
Total, que terminaron los teloneros. Me giré, la miré, hicimos el gesto que hacen Homer y Skinner de asentimiento mientras el ladrón felino se mete en el museo, y salí corriendo hacia el vestuario, donde tenía la chaqueta, la mochila, etc.
¿Os acordais de Jackie Brown? ¿La escena en la que Pam Grier sale de los probadores con cara de circunstancia y empieza a dar vueltas por el centro comercial medio sollozando y al final se pone a gritar llamando a Michael Keaton?
Pues igual. Con el móvil en la mano y con cara de circunstancia (no era para menos, estaba sonando Better Man) eché a correr buscando los vestuarios. Llegué y ahí estaba el jefe, el de verdad, me dijo que qué pasaba, y le monté una escena de "mi hermana estaba sola en casa y ha tenido un accidente y mis viejos están de viaje y me ha llamado y tengo que ir para allá" de Óscar. Pero de puto Óscar.
(Por cierto, mi hermana tiene 34 años, es directora de la serie Aída, y es, pese a todo, la mejor hermana del mundo).
Total, que el jefe se pone incluso más nervioso que yo, me dice que no me preocupe y que me marche, me dice que ya firmo el parte de horas otro día, me cambio, salgo, subo las escaleras y me veo en el hall donde a la izquierda se sale a la calle, y a la derecha se entra en la pista en donde está sonando Do the Evolution.
¡Yeah!
Posts como este me hacen volver a creer en el mundo blogger.
Los mejores temas son aquellos a los que "terminas cogiendo el puntillo", ¿no? Eso lo tenemos todos claro.
Por ejemplo, Airbag entra bien a la primera. Es un temazo, no hay duda, y sí, gana puntos con el tiempo, pero digamos que pasa del 8 al 9.8. El contraste no es muy grande.
Sin embargo Subterranean Homesick Alien o The Tourist, son temas que pasan del... del pasar más desapercibidos al 9.7. Y claro, ese contraste si es poderoso.
Hablar del Sky Blue Sky de Wilco es como hablar de Las Meninas de Velazquez o del puto Jan Van Eyck.
De hecho la comparación con Van Eyck me parece muy apropiada, ya sabeis, la búsqueda de los efectos tridimensionales sin recurrir tanto a la perspectiva con un punto de fuga, sino dando la impresión de tridimensionalidad mediante la técnica de las veladuras o tenues capas de óleo aplicadas unas sobre otras y todas sobre un soporte que consta de una tabla de madera pulida y pintada de blanco, logrando una reflexión de la luz con el consecuente brillo de la pintura y una sugestión de profundidad y todo eso.
Bueno, pues uno pilla ese disco, escucha Either Way y piensa: "uff, qué guapo". Luego You are my face y piensas: "wow, qué bonito, qué sonido". Luego el Impossible Germany y dices en alto: "WTF? OMG!!". Etc..
Pero hay temas de esos en la línea de The Tourist en los que no te fijas hasta la escucha número cincuenta, en la que lo re-descubres (o pillas el punto) y que te derriten literalmente.
Una es Please be patient with me y otra On and on and on.
Sigo defendiendo la teoría de que a este grupo no le conoce ni dios, sin embargo es grupo de referencia clave para todo el mundo.
En el SOS de Murcia había poquísima gente viéndoles (como en el Roskilde hace un par de años en el que apenas éramos 400 personas en un festival de 110.000), sin embargo fue de los mejores directos que he visto en mucho tiempo. (Y qué ganas me dió de escuchar Spaceman 3)
Una puesta en escena muy molona, musicazos del copón (el guitarra de la jaguar de la izquierda era de la escuela Wilquiana, por lo menos), unas gafas de sol y un coro de negras. ¿Qué más se puede pedir?
Ah, claro: temazos.
Temazos del nuevo disco, que cada vez me parece más espectácular, de esos a los que vas descubriendo detalles que te parten en dos y que ya está en el top 5 de 2009; y temazos antiguos, de esos de diez minutos de noise con luces epilépticas que consiguen que durante unos minutos te olvides del 2-6.
Lo dicho, lo mejor del festi junto a la PJ.
¡Y sin drogas!