La movida con Weezer es muy simple: originalidad. Cuando un grupo es original y hace algo muy novedoso, mola. Pero si luego resulta que se estanca y que no sabe hacer otra cosa, no mola.
Descubrí a Weezer a los 15-16 años, cuando vivía en Lisboa y escuchaba Roxette y los dos CD's más alternativos que tenía eran el Smash de Offspring y el Morning Glory de Oasis. Es decir, aun no había escuchado nada de nada. Era un cigoto musical.
El caso es que el chico este de dos cursos más adelante que se había ligado a la chica esta que no viene a cuento me dejó un día un puñado de CD's. No recuerdo muy bien a cuento de qué, se que eran varios, pero yo solo recuerdo el de Voodoo Glow Skulls y el azul de Weezer.
Bien, llegué a casa me puse el azul de Weezer e hice: "¡¡Wooahhoooouhhhhaaaaalaaah!!".
Me dije: "¿Pero qué es esto? ¿Es jebi-metal? ¿Es pop? ¿Guitarras jebis con melodías pop? ¿Eso que suena son guitarras? ¿Cómo puede sonar algo así de CAÑÓN?"
Vale que yo, con el no-bagaje que tenía, no podía comparar ese sonido con ninguna otra cosa que hubiera oído antes, pero es que a día de hoy, sigue sin existir un disco que te meta semejante hostia.
Efectivamente, se trataba de un disco de canciones de pop, de las de toda la vida, de las de melodías tatareables, pero con un sonido, con una distorsión de caerte de culo.
¿Os imaginais al volumen que se tuvieron que grabar las guitarras de ese disco para que sonaran así?
Miren que rugimiento:
A la cuestión de sonido había que añadir que todo eran temazos. Todos. Diez de diez. Con su Surf Wax America, su Holiday que a día de hoy me sigue poniendo los pelos de punta y con su Only in dreams que llegué a escuchar en repeat una cantidad tan exagerada de veces que no voy a poder a volver a escuchar hasta dentro de quince años por lo menos.
Vale, a lo que iba.
El Pinkerton guay, mucho más oscuro, más raruno, molón, con sus temas y sus temazos, y que me pilló en una época de mi vida muy rara y confusa y que me pone super triste, a la vez que me da subidones. Bueno, un segundo disco muy respetable.
¿Pero qué pasa con el verde?
Pues que el verde vino muchos años después. Cuando algunos ya estábamos más creciditos y mucho menos impresionables. Y es que el elemento sorpresa que tenía el azul que nos dejó a todos con el culo torcío, pues ya no era sorpresa. Y los temas, pues... permítanme opinar que distaban mucho de ser temazos.
Y claro, cuando un grupo que te ha revolucionado tu forma de entender el sonido de un disco de pop, ves que no da más de sí, ves que no aporta nada nuevo, pues... le pierdes el respeto. (Es lo que se llama el "efecto Korn", del que hablaremos otro día).
Empiezas a escuchar el verde y dices: "Ya, vale, esto es como el azul, pero en malo." Y te pones el azul.
Y ya. Porque lo que vino después del verde ya no merece ni mención.
¿Si? ¿De acuerdo todos? ¿Un high-five colectivo y virtual?
Niiiice!!
(El otro día pinchando me vino el chico este de "bien pinchado" y me dijo que le estaba gustando lo que estaba poniendo, y me dijo un "qué guay que antes hayas puesto Weezer", yo le dije un "claro, Weezer es lo más". Y me dijo que tenían un temazo que se llamaba Dangerous, yo lo dije que no sabía cual era, porque me quedé en el Pinkerton, y me dijo que el verde era un discazo, le dije que a mi el verde no me gustaba nada, ante lo cual hizo un gesto de "guay, es tu opinión, la respeto, yo tengo la mia, sé que la respetas, nos respetamos, molamos" que estuvo muy bien. ¡Qué gran gesto! ¡Qué buen chaval!)