Por lo visto esta mañana ha muerto una persona (me da igual que sea inmigrante o español, por mi como si es un alienígena bipolar), la cuestión es que era una persona que le ha dado un ataque al corazón en una obra, y su jefe, el empresario que le tenía "contratado" lo que ha hecho ha sido arrastrar el cuerpo y sacarlo a la calle para desvincularse por completo de lo sucedido, y para que no se sepa que le tenía sin contrato, en condiciones de mierda, etc...
A mi esto me ha sonado a película. Me ha sonado a los malos malísimos de las películas de la época dorada de Hollywood como Liberty Wallance, Goldfinger... Malos de verdad, de los que sagún salían hacían alguna maldad para demostrar lo malos que eran y para que les cogieses tirria. (No como los de ahora, porque ya me dirás qué tiene de malo el poble Le Chiffre, que no es más que un empresario con mala suerte en los negocios y en las cartas...)
En fin, eso, que no ha sido una película, la peña hace esas cosas. Y yo lo flipo.
Porque yo entiendo las guerras. Entiendo el terrorismo. Se que es peña haciendo cosas muy muy malas, pero que al menos tienen un objetivo muy claro. Otra cosa es que usen medios absurdos para conseguir esos objetivos. Pero el empresario (por cierto, ex-madero) que se pone a arrastrar el cuerpo del notas muerto (que por lo visto medía 185 y pesaba más de 80 kilos) y lo deja en medio de la calle en mitad del día me parece un is this real life?
En fin. Yo me he equivocado de planeta.
¿Os acordáis cuando en Futurama Fry dice: "qué es ese olor azul"? Pues eso es lo que pienso. Salir de casa con All is the dream, con Sky Blue Sky y con Með suð í eyrum við spilum endalaust en random te da una visión un tanto... azul de la realidad. Y vas a currar, y luego coges el Cercanías, te duermes, vienes al otro curro. Y todo es tan... azul.
Al final va a resultar que los discos de Sigur Ros con como los de Mars Volta, es decir, solo les pillas el punto a partir de la escucha número cien. Y la escucha ciento una es...